jueves, 31 de mayo de 2018


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Universidad Autónoma del Estado de México
Centro Universitario UAEM Texcoco
Lic. Ciencias Políticas y Administración Pública
Examen 2º parcial
Denisse Iliana Isidoro Mendoza
“La postura de Marx y la lógica Dialéctica”
Filosofía Política
Dr. Jorge Cortes Carreño
Grupo P2 Turno Matutino




La dialéctica originariamente designaba un método de conversación o argumentación análogo a lo que actualmente se llama lógica. En el siglo XVIII el término adquirió un nuevo significado: la teoría de los contrapuestos en las cosas o en los conceptos, así como la detección y superación de estos contrapuestos, por lo que a partir de lo siguiente se revisaran los planteamientos de la misma a partir de Heráclito, Kant, Fichte, Schelling, Hegel y desembocar en el pensamiento de Marx para tener una perspectiva más completa de la dialéctica.
De la misma forma que l mayor parte de las ciencias, la dialéctica tiene su primera aparición en la antigüedad griega con Heráclito de Éfeso, en el siglo V a.C, a el se le es atribuido como el <padre de la dialéctica>, concebía a la contradicción como la fuente del movimiento de todos los objetos que conforman la naturaleza.
La contradicción no solo es inherente a los procesos materiales, también está presente en el proceso del conocimiento y se manifiesta como la oposición, entre la apariencia -lo que parece ser y no es-, percibida por los órganos de los sentidos, contra la esencia -lo que está oculto detrás de la sensibilidad- y, la esencia hecha pensamiento se convierte en lógica. Según Heráclito,  los sentidos por naturaleza son irracionales; por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la sensibilidad irracional a la sensibilidad racional. Así pues, Heráclito, al distinguir entre la apariencia y la esencia, estableció la ley que orienta al movimiento del conocimiento científico: de la apariencia a la esencia, precisando claramente los grados sensible –sensación- y racional –pensamiento- del conocimiento. En este sentido, el conocimiento es la unidad contradictoria entre el conocimiento sensible y el conocimiento racional  (Vasquez V, 2016)
La dialéctica de la contradicción como fuente del movimiento de los objetos materiales de Heráclito, esta contrapuesta y en negación con la lógica aristotélica basada en la Ley de la Identidad y, su consecuente negación de la contradicción en el siglo III antes de Cristo en la Grecia antigua.
El siguiente en la lista, es Immanuel Kant con la dialéctica trascendental, en este el revisa la posibilidad de la metafísica a la cual rechaza posteriormente, así como de la naturaleza y del funcionamiento de la razón.
La metafísica es entendida como el conocimiento de la realidad que se encuentra más allá de la experiencia, aunque este es imposible puesto que las categorías solo pueden y deben aplicarse a los fenómenos, a lo que registra los sentidos. La aplicación de las categorías que se encuentran fuera de la realidad, es de una manera lógica concebía como algo ilegitimo, ya que da lugar a errores y falsas ideas, asi que la misión de la dialéctica en este caso consiste en mostrar los errore que provienen de pasar por alto la distinción entre fenómeno y cosa en sí.
"La dialéctica trascendental es, pues, una crítica del entendimiento y de la razón en su pretensión de alcanzar el conocimiento de las cosas en sí, de lo que está más allá de la experiencia.” (Grupo Anaya,2009; 180)
Kant, considera que la razón siempre va a apelar por el fundamento de las cosas. Es por eso que la investigación científica se ve introducida como una consecuencia de este afán de la utilización de la razón por la comprensión de las causas, condiciones o fundamentos de los fenómenos. Si el funcionamiento de la razón no es limitado por la crítica, tiene a pensar también acerca de la condición de tres aspectos: la condición de nuestra vida psíquica, la condición del mundo físico y la condición de la totalidad de los fenómenos, tanto físicos como psíquicos.
La razón humana tiene, en una especie de sus conocimientos el destino particular de verse acosada por cuestiones que no puede aportar pues le son impuestas por la naturaleza de la razón misma, pero a las que tampoco puede contestar, porque superan las facultades de la razón humana.
Kant advierte tres posturas para estudiar la razón:
1) Racionalismo dogmático: otorga un valor absoluto al poder único de la razón, despreciando la experiencia.
2) Escepcionismo: fue presentado por Hume. Niega las pretensiones absolutas racionales.
3) Irracionalismo: no otorga valor alguna a la razón.
Dios, alma y mundo son ideas de la razón, y aunque no proporcionan conocimiento objetivo alguno, expresan el ideal de la razón de encontrar principios más generales: como el horizonte, que no puede ser alcanzado, pero que nos indica que hay que seguir avanzando, abriendo un espacio para el uso práctico de la razón.
Otra postura para estudiar a la dialéctica está contenida en Fichte, al cual el impacto del pensamiento Kantiano en su filosofía se ve reflejando en su obra, es con él, donde el concepto de dialéctica continua desarrollándose al mismo tiempo que adopta nuevas características en el marco de su percepción critica.
Fichte refleja en Kant el principio fundamental de su reflexión filosófica: la libertad de la razón práctica, la cual pasa a ser principio y fundamento de todo, no sólo de la moralidad, como en Kant, sino también del conocimiento. Es a partir de aquí cuando Fichte empieza a buscar y hondar más allá del pensamiento de Kant y y afirma en la recensión de Aenesidemo (1793): “La idea de que una cosa en sí e independiente de toda facultad de representación debería tener existencia, un cierto estado; es una fantasía, un sueño, un no pensamiento” (Fichte, 1965: 57). Si no existe cosa en si, debido a que todo tiene base en la acción libre del sujeto, la única base para esta acción libre se encontraría en el Yo.
Para el, el fundamento de toda experiencia tiene que esta fuera de la misma experiencia por lo que es necesario separar lo que se encuentra complementado en la experiencia, la cosa (representado como objeto) y la conciencia (propia del sujeto), con esto se llega a una filosofía de la cosa e si, o de la conciencia en si.
La primera corresponde a la interpretación del conocimiento aun dominada por los dogmas de cada individuo, mientras que la segunda corresponde la interpretación idealista, los dos están derivados de la interpretación de la experiencia de cada uno de los dos elementos.
En este sentido, la autonomía absoluta de la razón se presenta como una necesidad frente al rechazo de la cosa en sí, su basamento será la razón misma en cuanto sujeto. Ahora bien, siendo consecuente con este carácter absoluto que busca para la razón, Fichte verá que no puede entender el yo que es el sujeto, como un hecho, como algo dado, por lo que recurrirá al que es el principio fundamental de su filosofía: la libertad de la razón práctica. (Cespedes, 2014; 102)
Al igual que Fichte, Schelling parte por analizar la dialéctica tomando como eje nodal al Yo, aunque desde un ángulo muy distinto al de su compañero, para el la dialéctica se refleja en un absoluto que refiere a conocer 3 entes primarios, los cuales son, la razón, el arte y la cultura.
Schelling se enfoca primeramente en conocer cómo se constituía la maldad en los seres humanos, se remonta a tratar de buscarlo desde su origen, a lo que sugiere en revisar la historia del género humano, en la cual se muestra a un hombre que vive en una edad dorada donde es feliz en la inocencia, feliz en la ignorancia de las cosas supremas y feliz dentro de los estrechos límites de sus sentidos. Pero en este estado al ser humano se le plantea la posibilidad de poder elegir entre diferentes posibilidades. Esto es lo que le conduce a abandonar el reino de la naturaleza en el que se encuentra y a distinguir entre el bien y el mal gracias a su razón. Así es como se describe el inicio del mal moral. Este mal es posible por la libertad que nos proporciona la razón de poder elegir. (Augusto R, 2009; 41)
La razón de esto, la encuentra en la audacia y el deseo del hombre en la búsqueda de las cosa supremas y la aspiración de una sabiduría superior que no necesariamente tiene permitida, lo que puede interpretarse como oposición de los hombres contra de Dios, tal como se ejemplifica en múltiples mitos de distintas épocas y culturas.
Todo esto puede concluir que en lo que produce el mal es el impulso de la naturaleza humana en la búsqueda de  la felicidad. Este impulso es el que provoca su deseo de conocimiento y lo que le lleva a sobrepasar sus límites.
Fichte y Schelling  en su momento hicieron criticas al autor que se abordara de manera siguiente, Hegel.
Con su planteamiento de dialéctica tiene como objetivo principal resolver la tensión entre lo finito e infinito, para él la dialéctica es el devenir mismo de la realidad gracias al cual lo que es (finito) pasa a ser lo que debe ser (infinito). Sin embargo, Hegel asume que finitud e infinitud son momentos de una misma realidad que es absoluta, o, en otras palabras, lo finito incluye lo infinito y viceversa.
Para Hegel la dialéctica tiene tres momentos: tesis, antítesis y síntesis. La tesis es la fase afirmativa, la antítesis es la negación de la tesis y por último, la síntesis es la negación de la negación, el considerará que este proceso se repite en todo lo real, en el pensamiento, en la historia del hombre, en el desarrollo de los seres, etc. y analizó todo lo real desde esta perspectiva progresiva. La dialéctica hegeliana parte de la intuición de Heráclito de que todo está en flujo permanente. La dialéctica es un proceso evolutivo que se repite a sí mismo: cada síntesis se transforma en la tesis de un nuevo movimiento dialéctico.
La Fenomenología del espíritu es más bien una especie de anticipación, en la cual Hegel ensayó compendiar, desde un punto de vista particular, la totalidad de su filosofía. A diferencia del autor de las tres Críticas, que mantuvo, en este sentido, un litigio con sus sucesores, para Hegel estaba enteramente fuera de duda que esta introducción fenomenológica a su sistema en ningún sentido era el sistema mismo de las ciencias filosóficas
Se debe de aceptar sin más el esquema hegeliano, según el cual Fichte ha enseñado un idealismo únicamente subjetivo, y sólo Hegel ha sabido conciliar este con el idealismo objetivo de la filosofía de la naturaleza de Schelling para constituir la síntesis del idealismo absoluto. La verdad es que la Doctrina de la ciencia de Fichte se apoya por entero en la idea del idealismo absoluto, esto en el despliegue del contenido global del saber cómo totalidad plena de la autoconciencia. No obstante, debe concederse aquí a Hegel que Fichte ha exigido más que realizado la introducción a este punto de vista absoluto de la Doctrina de la ciencia, esto es, la elevación y purificación del yo empírico al yo trascendental. Pero eso es precisamente lo que Hegel pretende haber realizado ahora mediante su Fenomenología del espíritu. (Gadamer, 2000; 78)
Hegel demostró que el yo puro es espíritu, el cual es resultado del ciclo que tiene el mismo, a partir que deja tras de si su apariencia como conciencia y autoconciencia de igual forma las figuras racionales y espirituales que tienen en su lo opuesto de la conciencia.  La verdad del yo es el saber puro. Al final del último capítulo de la Fenomenología sobre «el saber absoluto» surge, por tanto, la idea de la ciencia filosófica, cuyos momentos no son ya presentados como figuras determinadas de la conciencia, sino como conceptos determinados.
Todos los anteriores filósofos tuvieron gran impacto en el último que revisaremos, Marx.
Marx se basó en la dialéctica de Hegel, de quien retomó sus postulados para el estudio del mundo material existente. Para Marx las relaciones existentes debían de ser recíprocas, y se debían valorar las influencias sociales que pudieran existir. Marx, defendía que los valores sociales no se separan de los hechos sociales, de lo contrario se traduce como inhumano.
Hay que reparar aquí en una cosa muy importante. Precisamente, Hegel había definido la dialéctica en la introducción a la Ciencia de la Lógica como “la negatividad interna de las determinaciones, que es el alma que se mueve por sí misma y que es el principio de toda vitalidad espiritual y natural”. Así pues, del texto en cuestión habría que concluir que lo que Marx está rechazando en Hegel es precisamente la dialéctica. No fue eso, desde luego, lo que mayormente entendió la tradición marxista, que interpretó más bien que en este famoso texto Marx estaba salvando el método dialéctico y apartándose del sistema idealista que la mistificaba. Luego, por supuesto, era muy difícil traducir esta interpretación en algo sensato. Al final, siempre se volvía a desembocar en lo mismo: lo que Marx, en 1857, no está dispuesto a aceptar de Hegel es la tesis surrealista de que el “material” del que está hecho lo real es espiritual. (Fernandez, 2014)
Marx crítica y rechaza el planteamiento del sistema de Hegel, fundado sobre la prioridad del sobre la sociedad civil. La diferencia entre los dos es la concepción metodológica en el análisis de la sociedad y del estado. Para Marx lo importante es que el estado sea absorbido por la sociedad civil el no considera al estado como una liberación, sino como una continuación del estado anterior de naturaleza
Tanto los hechos como los valores, siempre están relacionados y entretejidos, como los fenómenos sociales del mundo natural.
El primer aspecto que explica la dialéctica es que hay una diferencia entre esencia (verdad de las relaciones de explotación) y apariencia (forma en que se manifiestan estas relaciones) que moldea a todo el sistema capitalista, lo cual se expresa en el carácter aparentemente "libre" de las relaciones de explotación económicas.
Para poder hacer esto es necesario un punto de partida dialéctico para la investigación y a su vez una concepción sobre las relaciones entre la teoría científica y la práctica revolucionaria, en la cual la centralidad de este concepto filosófico-político moldea lo demás.
.El problema crítico con Marx y la dialéctica es que se habla de diveros periodos e historias, pero al mismo tiempo se habla de lo mismo, además que se le da un significado erróneo a la dialéctica, y sumando que Engels trato de resumir todo el método en 3 simples reglas que lejos de hacerlo de mas fácil comprensión, aumenta los errores que puede tener.   
Heráclito es el pensador dialéctico mas grande de la antigüedad griega, por eso es considerado como padre de la dialéctica. La sensibilidad por naturaleza es racional, por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la irracionalidad sensorial a la racionalidad de la insensibilidad.
En el proceso del conocimiento la contradicción se presenta como la oposición de la apariencia versus la esencia. En este sentido el conocimiento científico, se mueve de la apariencia a la esencia. Esta hecha pensamiento se convierte en lógica y como tal en verdad de los procesos materiales.
La dialéctica puede ser definida sintéticamente como la ciencia de la contradicción.















Referencias:
·         Vásquez v.. (2016). De la dialéctica de Heráclito al materialismo dialéctico. 2016, de blogspot sitio web: http://metodo2013.blogspot.com/2016/02/de-la-dialectica-de-heraclito-la_3.html
·         Navarro Cordón, Juan Manuel y Pardo, José Luis, (2009)"2 Historia de la filosofía" Grupo ANAYA Pp 180-181
·         Fichte J.G Vol. I, 2: Werke 1793–1795 (1965). Hrsg. von Reinhard Lauth und Hans
·         Jacob. Trad. de Juan Cruz (2005). Fundamento de toda la doctrina de la ciencia.
·         Edición en archivo electrónico formato PDF. Pamplona
·         Rubén Céspedes. (2014) Fichte y la dialéctica del yo. Entre Kant y la crítica hegeliana Mutatis Mutandis: Revista Internacional de Filosofía, no.2, pp. 95-109
·         Roberto augusto  (2009)la libertad incondicionada del yo absoluto en el joven schelling. thémata. Revista de filosofía. Número 41. 2009 pp 39-56
·         Hans-Georg Gadamer. (2000)La dialéctica de Hegel. Ediciones Catedra. Madrid pp 75- 108
·         Fernández C (2014). La cuestión de la dialéctica en Marx Universidad Complutense de Madrid
·         Bobbio N (1999) Ni con Marx ni contra Marx. FCE. México pp 121-124
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Universidad Autónoma del Estado de México
Centro Universitario UAEM Texcoco
Lic. Ciencias Políticas y Administración Pública
Examen 2º parcial
Denisse Iliana Isidoro Mendoza
“La postura de Marx y la lógica Dialéctica”
Filosofía Política
Dr. Jorge Cortes Carreño
Grupo P2 Turno Matutino




La dialéctica originariamente designaba un método de conversación o argumentación análogo a lo que actualmente se llama lógica. En el siglo XVIII el término adquirió un nuevo significado: la teoría de los contrapuestos en las cosas o en los conceptos, así como la detección y superación de estos contrapuestos, por lo que a partir de lo siguiente se revisaran los planteamientos de la misma a partir de Heráclito, Kant, Fichte, Schelling, Hegel y desembocar en el pensamiento de Marx para tener una perspectiva más completa de la dialéctica.
De la misma forma que l mayor parte de las ciencias, la dialéctica tiene su primera aparición en la antigüedad griega con Heráclito de Éfeso, en el siglo V a.C, a el se le es atribuido como el <padre de la dialéctica>, concebía a la contradicción como la fuente del movimiento de todos los objetos que conforman la naturaleza.
La contradicción no solo es inherente a los procesos materiales, también está presente en el proceso del conocimiento y se manifiesta como la oposición, entre la apariencia -lo que parece ser y no es-, percibida por los órganos de los sentidos, contra la esencia -lo que está oculto detrás de la sensibilidad- y, la esencia hecha pensamiento se convierte en lógica. Según Heráclito,  los sentidos por naturaleza son irracionales; por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la sensibilidad irracional a la sensibilidad racional. Así pues, Heráclito, al distinguir entre la apariencia y la esencia, estableció la ley que orienta al movimiento del conocimiento científico: de la apariencia a la esencia, precisando claramente los grados sensible –sensación- y racional –pensamiento- del conocimiento. En este sentido, el conocimiento es la unidad contradictoria entre el conocimiento sensible y el conocimiento racional  (Vasquez V, 2016)
La dialéctica de la contradicción como fuente del movimiento de los objetos materiales de Heráclito, esta contrapuesta y en negación con la lógica aristotélica basada en la Ley de la Identidad y, su consecuente negación de la contradicción en el siglo III antes de Cristo en la Grecia antigua.
El siguiente en la lista, es Immanuel Kant con la dialéctica trascendental, en este el revisa la posibilidad de la metafísica a la cual rechaza posteriormente, así como de la naturaleza y del funcionamiento de la razón.
La metafísica es entendida como el conocimiento de la realidad que se encuentra más allá de la experiencia, aunque este es imposible puesto que las categorías solo pueden y deben aplicarse a los fenómenos, a lo que registra los sentidos. La aplicación de las categorías que se encuentran fuera de la realidad, es de una manera lógica concebía como algo ilegitimo, ya que da lugar a errores y falsas ideas, asi que la misión de la dialéctica en este caso consiste en mostrar los errore que provienen de pasar por alto la distinción entre fenómeno y cosa en sí.
"La dialéctica trascendental es, pues, una crítica del entendimiento y de la razón en su pretensión de alcanzar el conocimiento de las cosas en sí, de lo que está más allá de la experiencia.” (Grupo Anaya,2009; 180)
Kant, considera que la razón siempre va a apelar por el fundamento de las cosas. Es por eso que la investigación científica se ve introducida como una consecuencia de este afán de la utilización de la razón por la comprensión de las causas, condiciones o fundamentos de los fenómenos. Si el funcionamiento de la razón no es limitado por la crítica, tiene a pensar también acerca de la condición de tres aspectos: la condición de nuestra vida psíquica, la condición del mundo físico y la condición de la totalidad de los fenómenos, tanto físicos como psíquicos.
La razón humana tiene, en una especie de sus conocimientos el destino particular de verse acosada por cuestiones que no puede aportar pues le son impuestas por la naturaleza de la razón misma, pero a las que tampoco puede contestar, porque superan las facultades de la razón humana.
Kant advierte tres posturas para estudiar la razón:
1) Racionalismo dogmático: otorga un valor absoluto al poder único de la razón, despreciando la experiencia.
2) Escepcionismo: fue presentado por Hume. Niega las pretensiones absolutas racionales.
3) Irracionalismo: no otorga valor alguna a la razón.
Dios, alma y mundo son ideas de la razón, y aunque no proporcionan conocimiento objetivo alguno, expresan el ideal de la razón de encontrar principios más generales: como el horizonte, que no puede ser alcanzado, pero que nos indica que hay que seguir avanzando, abriendo un espacio para el uso práctico de la razón.
Otra postura para estudiar a la dialéctica está contenida en Fichte, al cual el impacto del pensamiento Kantiano en su filosofía se ve reflejando en su obra, es con él, donde el concepto de dialéctica continua desarrollándose al mismo tiempo que adopta nuevas características en el marco de su percepción critica.
Fichte refleja en Kant el principio fundamental de su reflexión filosófica: la libertad de la razón práctica, la cual pasa a ser principio y fundamento de todo, no sólo de la moralidad, como en Kant, sino también del conocimiento. Es a partir de aquí cuando Fichte empieza a buscar y hondar más allá del pensamiento de Kant y y afirma en la recensión de Aenesidemo (1793): “La idea de que una cosa en sí e independiente de toda facultad de representación debería tener existencia, un cierto estado; es una fantasía, un sueño, un no pensamiento” (Fichte, 1965: 57). Si no existe cosa en si, debido a que todo tiene base en la acción libre del sujeto, la única base para esta acción libre se encontraría en el Yo.
Para el, el fundamento de toda experiencia tiene que esta fuera de la misma experiencia por lo que es necesario separar lo que se encuentra complementado en la experiencia, la cosa (representado como objeto) y la conciencia (propia del sujeto), con esto se llega a una filosofía de la cosa e si, o de la conciencia en si.
La primera corresponde a la interpretación del conocimiento aun dominada por los dogmas de cada individuo, mientras que la segunda corresponde la interpretación idealista, los dos están derivados de la interpretación de la experiencia de cada uno de los dos elementos.
En este sentido, la autonomía absoluta de la razón se presenta como una necesidad frente al rechazo de la cosa en sí, su basamento será la razón misma en cuanto sujeto. Ahora bien, siendo consecuente con este carácter absoluto que busca para la razón, Fichte verá que no puede entender el yo que es el sujeto, como un hecho, como algo dado, por lo que recurrirá al que es el principio fundamental de su filosofía: la libertad de la razón práctica. (Cespedes, 2014; 102)
Al igual que Fichte, Schelling parte por analizar la dialéctica tomando como eje nodal al Yo, aunque desde un ángulo muy distinto al de su compañero, para el la dialéctica se refleja en un absoluto que refiere a conocer 3 entes primarios, los cuales son, la razón, el arte y la cultura.
Schelling se enfoca primeramente en conocer cómo se constituía la maldad en los seres humanos, se remonta a tratar de buscarlo desde su origen, a lo que sugiere en revisar la historia del género humano, en la cual se muestra a un hombre que vive en una edad dorada donde es feliz en la inocencia, feliz en la ignorancia de las cosas supremas y feliz dentro de los estrechos límites de sus sentidos. Pero en este estado al ser humano se le plantea la posibilidad de poder elegir entre diferentes posibilidades. Esto es lo que le conduce a abandonar el reino de la naturaleza en el que se encuentra y a distinguir entre el bien y el mal gracias a su razón. Así es como se describe el inicio del mal moral. Este mal es posible por la libertad que nos proporciona la razón de poder elegir. (Augusto R, 2009; 41)
La razón de esto, la encuentra en la audacia y el deseo del hombre en la búsqueda de las cosa supremas y la aspiración de una sabiduría superior que no necesariamente tiene permitida, lo que puede interpretarse como oposición de los hombres contra de Dios, tal como se ejemplifica en múltiples mitos de distintas épocas y culturas.
Todo esto puede concluir que en lo que produce el mal es el impulso de la naturaleza humana en la búsqueda de  la felicidad. Este impulso es el que provoca su deseo de conocimiento y lo que le lleva a sobrepasar sus límites.
Fichte y Schelling  en su momento hicieron criticas al autor que se abordara de manera siguiente, Hegel.
Con su planteamiento de dialéctica tiene como objetivo principal resolver la tensión entre lo finito e infinito, para él la dialéctica es el devenir mismo de la realidad gracias al cual lo que es (finito) pasa a ser lo que debe ser (infinito). Sin embargo, Hegel asume que finitud e infinitud son momentos de una misma realidad que es absoluta, o, en otras palabras, lo finito incluye lo infinito y viceversa.
Para Hegel la dialéctica tiene tres momentos: tesis, antítesis y síntesis. La tesis es la fase afirmativa, la antítesis es la negación de la tesis y por último, la síntesis es la negación de la negación, el considerará que este proceso se repite en todo lo real, en el pensamiento, en la historia del hombre, en el desarrollo de los seres, etc. y analizó todo lo real desde esta perspectiva progresiva. La dialéctica hegeliana parte de la intuición de Heráclito de que todo está en flujo permanente. La dialéctica es un proceso evolutivo que se repite a sí mismo: cada síntesis se transforma en la tesis de un nuevo movimiento dialéctico.
La Fenomenología del espíritu es más bien una especie de anticipación, en la cual Hegel ensayó compendiar, desde un punto de vista particular, la totalidad de su filosofía. A diferencia del autor de las tres Críticas, que mantuvo, en este sentido, un litigio con sus sucesores, para Hegel estaba enteramente fuera de duda que esta introducción fenomenológica a su sistema en ningún sentido era el sistema mismo de las ciencias filosóficas
Se debe de aceptar sin más el esquema hegeliano, según el cual Fichte ha enseñado un idealismo únicamente subjetivo, y sólo Hegel ha sabido conciliar este con el idealismo objetivo de la filosofía de la naturaleza de Schelling para constituir la síntesis del idealismo absoluto. La verdad es que la Doctrina de la ciencia de Fichte se apoya por entero en la idea del idealismo absoluto, esto en el despliegue del contenido global del saber cómo totalidad plena de la autoconciencia. No obstante, debe concederse aquí a Hegel que Fichte ha exigido más que realizado la introducción a este punto de vista absoluto de la Doctrina de la ciencia, esto es, la elevación y purificación del yo empírico al yo trascendental. Pero eso es precisamente lo que Hegel pretende haber realizado ahora mediante su Fenomenología del espíritu. (Gadamer, 2000; 78)
Hegel demostró que el yo puro es espíritu, el cual es resultado del ciclo que tiene el mismo, a partir que deja tras de si su apariencia como conciencia y autoconciencia de igual forma las figuras racionales y espirituales que tienen en su lo opuesto de la conciencia.  La verdad del yo es el saber puro. Al final del último capítulo de la Fenomenología sobre «el saber absoluto» surge, por tanto, la idea de la ciencia filosófica, cuyos momentos no son ya presentados como figuras determinadas de la conciencia, sino como conceptos determinados.
Todos los anteriores filósofos tuvieron gran impacto en el último que revisaremos, Marx.
Marx se basó en la dialéctica de Hegel, de quien retomó sus postulados para el estudio del mundo material existente. Para Marx las relaciones existentes debían de ser recíprocas, y se debían valorar las influencias sociales que pudieran existir. Marx, defendía que los valores sociales no se separan de los hechos sociales, de lo contrario se traduce como inhumano.
Hay que reparar aquí en una cosa muy importante. Precisamente, Hegel había definido la dialéctica en la introducción a la Ciencia de la Lógica como “la negatividad interna de las determinaciones, que es el alma que se mueve por sí misma y que es el principio de toda vitalidad espiritual y natural”. Así pues, del texto en cuestión habría que concluir que lo que Marx está rechazando en Hegel es precisamente la dialéctica. No fue eso, desde luego, lo que mayormente entendió la tradición marxista, que interpretó más bien que en este famoso texto Marx estaba salvando el método dialéctico y apartándose del sistema idealista que la mistificaba. Luego, por supuesto, era muy difícil traducir esta interpretación en algo sensato. Al final, siempre se volvía a desembocar en lo mismo: lo que Marx, en 1857, no está dispuesto a aceptar de Hegel es la tesis surrealista de que el “material” del que está hecho lo real es espiritual. (Fernandez, 2014)
Marx crítica y rechaza el planteamiento del sistema de Hegel, fundado sobre la prioridad del sobre la sociedad civil. La diferencia entre los dos es la concepción metodológica en el análisis de la sociedad y del estado. Para Marx lo importante es que el estado sea absorbido por la sociedad civil el no considera al estado como una liberación, sino como una continuación del estado anterior de naturaleza
Tanto los hechos como los valores, siempre están relacionados y entretejidos, como los fenómenos sociales del mundo natural.
El primer aspecto que explica la dialéctica es que hay una diferencia entre esencia (verdad de las relaciones de explotación) y apariencia (forma en que se manifiestan estas relaciones) que moldea a todo el sistema capitalista, lo cual se expresa en el carácter aparentemente "libre" de las relaciones de explotación económicas.
Para poder hacer esto es necesario un punto de partida dialéctico para la investigación y a su vez una concepción sobre las relaciones entre la teoría científica y la práctica revolucionaria, en la cual la centralidad de este concepto filosófico-político moldea lo demás.
.El problema crítico con Marx y la dialéctica es que se habla de diveros periodos e historias, pero al mismo tiempo se habla de lo mismo, además que se le da un significado erróneo a la dialéctica, y sumando que Engels trato de resumir todo el método en 3 simples reglas que lejos de hacerlo de mas fácil comprensión, aumenta los errores que puede tener.   
Heráclito es el pensador dialéctico mas grande de la antigüedad griega, por eso es considerado como padre de la dialéctica. La sensibilidad por naturaleza es racional, por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la irracionalidad sensorial a la racionalidad de la insensibilidad.
En el proceso del conocimiento la contradicción se presenta como la oposición de la apariencia versus la esencia. En este sentido el conocimiento científico, se mueve de la apariencia a la esencia. Esta hecha pensamiento se convierte en lógica y como tal en verdad de los procesos materiales.
La dialéctica puede ser definida sintéticamente como la ciencia de la contradicción.















Referencias:
·         Vásquez v.. (2016). De la dialéctica de Heráclito al materialismo dialéctico. 2016, de blogspot sitio web: http://metodo2013.blogspot.com/2016/02/de-la-dialectica-de-heraclito-la_3.html
·         Navarro Cordón, Juan Manuel y Pardo, José Luis, (2009)"2 Historia de la filosofía" Grupo ANAYA Pp 180-181
·         Fichte J.G Vol. I, 2: Werke 1793–1795 (1965). Hrsg. von Reinhard Lauth und Hans
·         Jacob. Trad. de Juan Cruz (2005). Fundamento de toda la doctrina de la ciencia.
·         Edición en archivo electrónico formato PDF. Pamplona
·         Rubén Céspedes. (2014) Fichte y la dialéctica del yo. Entre Kant y la crítica hegeliana Mutatis Mutandis: Revista Internacional de Filosofía, no.2, pp. 95-109
·         Roberto augusto  (2009)la libertad incondicionada del yo absoluto en el joven schelling. thémata. Revista de filosofía. Número 41. 2009 pp 39-56
·         Hans-Georg Gadamer. (2000)La dialéctica de Hegel. Ediciones Catedra. Madrid pp 75- 108
·         Fernández C (2014). La cuestión de la dialéctica en Marx Universidad Complutense de Madrid
·         Bobbio N (1999) Ni con Marx ni contra Marx. FCE. México pp 121-124