
Universidad Autónoma del Estado de México
Centro Universitario UAEM Texcoco
Lic. Ciencias Políticas y Administración Pública
Examen 2º parcial
Denisse Iliana Isidoro Mendoza
“La postura de Marx y la lógica Dialéctica”
Filosofía Política
Dr. Jorge Cortes Carreño
Grupo P2 Turno Matutino
La dialéctica
originariamente designaba un método de conversación o argumentación análogo a
lo que actualmente se llama lógica. En el siglo XVIII el término adquirió un
nuevo significado: la teoría de los contrapuestos en las cosas o en los
conceptos, así como la detección y superación de estos contrapuestos, por lo
que a partir de lo siguiente se revisaran los planteamientos de la misma a
partir de Heráclito, Kant, Fichte, Schelling, Hegel y desembocar en el
pensamiento de Marx para tener una perspectiva más completa de la dialéctica.
De
la misma forma que l mayor parte de las ciencias, la dialéctica tiene su
primera aparición en la antigüedad griega con Heráclito de Éfeso, en el siglo V
a.C, a el se le es atribuido como el <padre de la dialéctica>, concebía a
la contradicción como la fuente del movimiento de todos los objetos que
conforman la naturaleza.
La
contradicción no solo es inherente a los procesos materiales, también está
presente en el proceso del conocimiento y se manifiesta como la oposición,
entre la apariencia -lo que parece ser y no es-, percibida por los órganos de
los sentidos, contra la esencia -lo que está oculto detrás de la sensibilidad-
y, la esencia hecha pensamiento se convierte en lógica. Según Heráclito, los sentidos por naturaleza son irracionales;
por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la
sensibilidad irracional a la sensibilidad racional. Así pues, Heráclito, al
distinguir entre la apariencia y la esencia, estableció la ley que orienta al
movimiento del conocimiento científico: de la apariencia a la esencia,
precisando claramente los grados sensible –sensación- y racional –pensamiento-
del conocimiento. En este sentido, el conocimiento es la unidad contradictoria
entre el conocimiento sensible y el conocimiento racional (Vasquez V, 2016)
La
dialéctica de la contradicción como fuente del movimiento de los objetos
materiales de Heráclito, esta contrapuesta y en negación con la lógica
aristotélica basada en la Ley de la Identidad y, su consecuente negación de la
contradicción en el siglo III antes de Cristo en la Grecia antigua.
El
siguiente en la lista, es Immanuel Kant con la dialéctica trascendental, en este
el revisa la posibilidad de la metafísica a la cual rechaza posteriormente, así
como de la naturaleza y del funcionamiento de la razón.
La metafísica
es entendida como el conocimiento de la realidad que se encuentra más allá de
la experiencia, aunque este es imposible puesto que las categorías solo pueden
y deben aplicarse a los fenómenos, a lo que registra los sentidos. La aplicación
de las categorías que se encuentran fuera de la realidad, es de una manera lógica
concebía como algo ilegitimo, ya que da lugar a errores y falsas ideas, asi que
la misión de la dialéctica en este caso consiste en mostrar los errore que
provienen de pasar por alto la distinción entre fenómeno y cosa en sí.
"La
dialéctica trascendental es, pues, una crítica del entendimiento y de la razón
en su pretensión de alcanzar el conocimiento de las cosas en sí, de lo que está
más allá de la experiencia.” (Grupo Anaya,2009; 180)
Kant,
considera que la razón siempre va a apelar por el fundamento de las cosas. Es por
eso que la investigación científica se ve introducida como una consecuencia de
este afán de la utilización de la razón por la comprensión de las causas,
condiciones o fundamentos de los fenómenos. Si el funcionamiento de la razón no
es limitado por la crítica, tiene a pensar también acerca de la condición de
tres aspectos: la condición de nuestra vida psíquica, la condición del mundo físico
y la condición de la totalidad de los fenómenos, tanto físicos como psíquicos.
La
razón humana tiene, en una especie de sus conocimientos el destino particular
de verse acosada por cuestiones que no puede aportar pues le son impuestas por
la naturaleza de la razón misma, pero a las que tampoco puede contestar, porque
superan las facultades de la razón humana.
Kant
advierte tres posturas para estudiar la razón:
1) Racionalismo dogmático: otorga un valor
absoluto al poder único de la razón, despreciando la experiencia.
2) Escepcionismo: fue presentado por Hume.
Niega las pretensiones absolutas racionales.
3) Irracionalismo: no otorga valor alguna a
la razón.
Dios,
alma y mundo son ideas de la razón, y aunque no proporcionan conocimiento
objetivo alguno, expresan el ideal de la razón de encontrar principios más generales:
como el horizonte, que no puede ser alcanzado, pero que nos indica que hay que
seguir avanzando, abriendo un espacio para el uso práctico de la razón.
Otra
postura para estudiar a la dialéctica está contenida en Fichte, al cual el
impacto del pensamiento Kantiano en su filosofía se ve reflejando en su obra,
es con él, donde el concepto de dialéctica continua desarrollándose al mismo
tiempo que adopta nuevas características en el marco de su percepción critica.
Fichte
refleja en Kant el principio fundamental de su reflexión filosófica: la
libertad de la razón práctica, la cual pasa a ser principio y fundamento de
todo, no sólo de la moralidad, como en Kant, sino también del conocimiento. Es a
partir de aquí cuando Fichte empieza a buscar y hondar más allá del pensamiento
de Kant y y afirma en la recensión de Aenesidemo (1793): “La idea de que una
cosa en sí e independiente de toda facultad de representación debería tener
existencia, un cierto estado; es una fantasía, un sueño, un no pensamiento”
(Fichte, 1965: 57). Si no existe cosa en si, debido a que todo tiene base en la
acción libre del sujeto, la única base para esta acción libre se encontraría en
el Yo.
Para
el, el fundamento de toda experiencia tiene que esta fuera de la misma
experiencia por lo que es necesario separar lo que se encuentra complementado
en la experiencia, la cosa (representado como objeto) y la conciencia (propia
del sujeto), con esto se llega a una filosofía de la cosa e si, o de la
conciencia en si.
La primera
corresponde a la interpretación del conocimiento aun dominada por los dogmas de
cada individuo, mientras que la segunda corresponde la interpretación idealista,
los dos están derivados de la interpretación de la experiencia de cada uno de
los dos elementos.
En
este sentido, la autonomía absoluta de la razón se presenta como una necesidad
frente al rechazo de la cosa en sí, su basamento será la razón misma en cuanto
sujeto. Ahora bien, siendo consecuente con este carácter absoluto que busca
para la razón, Fichte verá que no puede entender el yo que es el sujeto, como
un hecho, como algo dado, por lo que recurrirá al que es el principio
fundamental de su filosofía: la libertad de la razón práctica. (Cespedes, 2014;
102)
Al
igual que Fichte, Schelling parte por analizar la dialéctica tomando como eje
nodal al Yo, aunque desde un ángulo muy distinto al de su compañero, para el la
dialéctica se refleja en un absoluto que refiere a conocer 3 entes primarios,
los cuales son, la razón, el arte y la cultura.
Schelling
se enfoca primeramente en conocer cómo se constituía la maldad en los seres humanos,
se remonta a tratar de buscarlo desde su origen, a lo que sugiere en revisar la
historia del género humano, en la cual se muestra a un hombre que vive en una
edad dorada donde es feliz en la inocencia, feliz en la
ignorancia de las cosas supremas y feliz dentro de los estrechos límites de sus
sentidos. Pero en este estado al ser humano se le plantea la posibilidad de
poder elegir entre diferentes posibilidades. Esto es lo que le conduce a
abandonar el reino de la naturaleza en el que se encuentra y a distinguir entre
el bien y el mal gracias a su razón. Así es como se describe el inicio del mal
moral. Este mal es posible por la libertad que nos proporciona la razón de
poder elegir. (Augusto R, 2009; 41)
La razón
de esto, la encuentra en la audacia y el deseo del hombre en la búsqueda de las
cosa supremas y la aspiración de una sabiduría superior que no necesariamente
tiene permitida, lo que puede interpretarse como oposición de los hombres
contra de Dios, tal como se ejemplifica en múltiples mitos de distintas épocas y
culturas.
Todo
esto puede concluir que en lo que produce el mal es el impulso de la naturaleza
humana en la búsqueda de la felicidad.
Este impulso es el que provoca su deseo de conocimiento y lo que le lleva a
sobrepasar sus límites.
Fichte
y Schelling en su momento hicieron criticas
al autor que se abordara de manera siguiente, Hegel.
Con
su planteamiento de dialéctica tiene como objetivo principal resolver la tensión
entre lo finito e infinito, para él la dialéctica es el devenir mismo de la
realidad gracias al cual lo que es (finito) pasa a ser lo que debe ser
(infinito). Sin embargo, Hegel asume que finitud e infinitud son momentos de
una misma realidad que es absoluta, o, en otras palabras, lo finito incluye lo
infinito y viceversa.
Para
Hegel la dialéctica tiene tres momentos: tesis, antítesis y síntesis. La tesis
es la fase afirmativa, la antítesis es la negación de la tesis y por último, la
síntesis es la negación de la negación, el considerará que este proceso se
repite en todo lo real, en el pensamiento, en la historia del hombre, en el
desarrollo de los seres, etc. y analizó todo lo real desde esta perspectiva
progresiva. La dialéctica hegeliana parte de la intuición de Heráclito de que
todo está en flujo permanente. La dialéctica es un proceso evolutivo que se
repite a sí mismo: cada síntesis se transforma en la tesis de un nuevo
movimiento dialéctico.
La
Fenomenología del espíritu es más bien una especie de anticipación, en la cual Hegel
ensayó compendiar, desde un punto de vista particular, la totalidad de su
filosofía. A diferencia del autor de las tres
Críticas, que mantuvo, en este sentido, un litigio con sus sucesores, para Hegel
estaba enteramente fuera de duda que esta introducción fenomenológica a su
sistema en ningún sentido era el sistema mismo de las ciencias filosóficas
Se
debe de aceptar sin más el esquema hegeliano, según el cual Fichte ha enseñado
un idealismo únicamente subjetivo, y sólo Hegel ha sabido conciliar este con el
idealismo objetivo de la filosofía de la naturaleza de Schelling para
constituir la síntesis del idealismo absoluto. La verdad es que la Doctrina de
la ciencia de Fichte se apoya por entero en la idea del idealismo absoluto,
esto en el despliegue del contenido global del saber cómo totalidad plena de la
autoconciencia. No obstante, debe concederse aquí a Hegel que Fichte ha exigido
más que realizado la introducción a este punto de vista absoluto de la Doctrina
de la ciencia, esto es, la elevación y purificación del yo empírico al yo
trascendental. Pero eso es precisamente lo que Hegel pretende haber realizado
ahora mediante su Fenomenología del espíritu. (Gadamer, 2000; 78)
Hegel
demostró que el yo puro es espíritu,
el cual es resultado del ciclo que tiene el mismo, a partir que deja tras de si
su apariencia como conciencia y autoconciencia de igual forma las figuras
racionales y espirituales que tienen en su lo opuesto de la conciencia. La verdad del yo es el saber puro. Al final
del último capítulo de la Fenomenología sobre «el saber absoluto» surge, por
tanto, la idea de la ciencia filosófica,
cuyos momentos no son ya presentados como figuras determinadas de la
conciencia, sino como conceptos determinados.
Todos
los anteriores filósofos tuvieron gran impacto en el último que revisaremos,
Marx.
Marx
se basó en la dialéctica de Hegel, de quien retomó sus postulados para el
estudio del mundo material existente. Para Marx las relaciones existentes
debían de ser recíprocas, y se debían valorar las influencias sociales que
pudieran existir. Marx, defendía que los valores sociales no se separan de los
hechos sociales, de lo contrario se traduce como inhumano.
Hay
que reparar aquí en una cosa muy importante. Precisamente, Hegel había definido
la dialéctica en la introducción a la Ciencia de la Lógica como “la negatividad interna de las
determinaciones, que es el alma que se mueve por sí misma y que es el principio
de toda vitalidad espiritual y natural”. Así pues, del texto en cuestión
habría que concluir que lo que Marx está rechazando en Hegel es precisamente la
dialéctica. No fue eso, desde luego, lo que mayormente entendió la tradición marxista,
que interpretó más bien que en este famoso texto Marx estaba salvando el método
dialéctico y apartándose del sistema idealista que la mistificaba. Luego, por
supuesto, era muy difícil traducir esta interpretación en algo sensato. Al
final, siempre se volvía a desembocar en lo mismo: lo que Marx, en 1857, no
está dispuesto a aceptar de Hegel es la tesis surrealista de que el “material”
del que está hecho lo real es espiritual. (Fernandez, 2014)
Marx
crítica y rechaza el planteamiento del sistema de Hegel, fundado sobre la
prioridad del sobre la sociedad civil. La diferencia entre los dos es la
concepción metodológica en el análisis de la sociedad y del estado. Para Marx
lo importante es que el estado sea absorbido por la sociedad civil el no
considera al estado como una liberación, sino como una continuación del estado anterior
de naturaleza
Tanto
los hechos como los valores, siempre están relacionados y entretejidos, como
los fenómenos sociales del mundo natural.
El
primer aspecto que explica la dialéctica es que hay una diferencia entre
esencia (verdad de las relaciones de explotación) y apariencia (forma en que se
manifiestan estas relaciones) que moldea a todo el sistema capitalista, lo cual
se expresa en el carácter aparentemente "libre" de las relaciones de
explotación económicas.
Para
poder hacer esto es necesario un punto de partida dialéctico para la
investigación y a su vez una concepción sobre las relaciones entre la teoría
científica y la práctica revolucionaria, en la cual la centralidad de este
concepto filosófico-político moldea lo demás.
.El problema
crítico con Marx y la dialéctica es que se habla de diveros periodos e historias,
pero al mismo tiempo se habla de lo mismo, además que se le da un significado erróneo
a la dialéctica, y sumando que Engels trato de resumir todo el método en 3
simples reglas que lejos de hacerlo de mas fácil comprensión, aumenta los
errores que puede tener.
Heráclito
es el pensador dialéctico mas grande de la antigüedad griega, por eso es
considerado como padre de la dialéctica. La sensibilidad por naturaleza es racional,
por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la
irracionalidad sensorial a la racionalidad de la insensibilidad.
En
el proceso del conocimiento la contradicción se presenta como la oposición de
la apariencia versus la esencia. En este sentido el conocimiento científico, se
mueve de la apariencia a la esencia. Esta hecha pensamiento se convierte en
lógica y como tal en verdad de los procesos materiales.
La
dialéctica puede ser definida sintéticamente como la ciencia de la contradicción.
Referencias:
·
Vásquez v.. (2016). De la dialéctica de Heráclito
al materialismo dialéctico. 2016,
de blogspot sitio web: http://metodo2013.blogspot.com/2016/02/de-la-dialectica-de-heraclito-la_3.html
·
Navarro Cordón, Juan Manuel y Pardo, José
Luis, (2009)"2 Historia de la filosofía" Grupo ANAYA Pp 180-181
·
Fichte
J.G Vol. I, 2: Werke 1793–1795 (1965). Hrsg. von Reinhard Lauth und Hans
·
Jacob. Trad. de Juan Cruz (2005). Fundamento
de toda la doctrina de la ciencia.
·
Edición en archivo electrónico formato PDF.
Pamplona
·
Rubén Céspedes. (2014) Fichte y la dialéctica
del yo. Entre Kant y la crítica hegeliana Mutatis Mutandis: Revista
Internacional de Filosofía, no.2, pp. 95-109
·
Roberto augusto (2009)la libertad incondicionada del yo
absoluto en el joven schelling. thémata. Revista de filosofía. Número 41. 2009
pp 39-56
·
Hans-Georg Gadamer. (2000)La dialéctica de Hegel.
Ediciones Catedra. Madrid pp 75- 108
·
Fernández C (2014). La cuestión de la dialéctica
en Marx Universidad Complutense de Madrid
·
Bobbio N (1999) Ni con Marx ni contra Marx.
FCE. México pp 121-124

Universidad Autónoma del Estado de México
Centro Universitario UAEM Texcoco
Lic. Ciencias Políticas y Administración Pública
Examen 2º parcial
Denisse Iliana Isidoro Mendoza
“La postura de Marx y la lógica Dialéctica”
Filosofía Política
Dr. Jorge Cortes Carreño
Grupo P2 Turno Matutino
La dialéctica
originariamente designaba un método de conversación o argumentación análogo a
lo que actualmente se llama lógica. En el siglo XVIII el término adquirió un
nuevo significado: la teoría de los contrapuestos en las cosas o en los
conceptos, así como la detección y superación de estos contrapuestos, por lo
que a partir de lo siguiente se revisaran los planteamientos de la misma a
partir de Heráclito, Kant, Fichte, Schelling, Hegel y desembocar en el
pensamiento de Marx para tener una perspectiva más completa de la dialéctica.
De
la misma forma que l mayor parte de las ciencias, la dialéctica tiene su
primera aparición en la antigüedad griega con Heráclito de Éfeso, en el siglo V
a.C, a el se le es atribuido como el <padre de la dialéctica>, concebía a
la contradicción como la fuente del movimiento de todos los objetos que
conforman la naturaleza.
La
contradicción no solo es inherente a los procesos materiales, también está
presente en el proceso del conocimiento y se manifiesta como la oposición,
entre la apariencia -lo que parece ser y no es-, percibida por los órganos de
los sentidos, contra la esencia -lo que está oculto detrás de la sensibilidad-
y, la esencia hecha pensamiento se convierte en lógica. Según Heráclito, los sentidos por naturaleza son irracionales;
por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la
sensibilidad irracional a la sensibilidad racional. Así pues, Heráclito, al
distinguir entre la apariencia y la esencia, estableció la ley que orienta al
movimiento del conocimiento científico: de la apariencia a la esencia,
precisando claramente los grados sensible –sensación- y racional –pensamiento-
del conocimiento. En este sentido, el conocimiento es la unidad contradictoria
entre el conocimiento sensible y el conocimiento racional (Vasquez V, 2016)
La
dialéctica de la contradicción como fuente del movimiento de los objetos
materiales de Heráclito, esta contrapuesta y en negación con la lógica
aristotélica basada en la Ley de la Identidad y, su consecuente negación de la
contradicción en el siglo III antes de Cristo en la Grecia antigua.
El
siguiente en la lista, es Immanuel Kant con la dialéctica trascendental, en este
el revisa la posibilidad de la metafísica a la cual rechaza posteriormente, así
como de la naturaleza y del funcionamiento de la razón.
La metafísica
es entendida como el conocimiento de la realidad que se encuentra más allá de
la experiencia, aunque este es imposible puesto que las categorías solo pueden
y deben aplicarse a los fenómenos, a lo que registra los sentidos. La aplicación
de las categorías que se encuentran fuera de la realidad, es de una manera lógica
concebía como algo ilegitimo, ya que da lugar a errores y falsas ideas, asi que
la misión de la dialéctica en este caso consiste en mostrar los errore que
provienen de pasar por alto la distinción entre fenómeno y cosa en sí.
"La
dialéctica trascendental es, pues, una crítica del entendimiento y de la razón
en su pretensión de alcanzar el conocimiento de las cosas en sí, de lo que está
más allá de la experiencia.” (Grupo Anaya,2009; 180)
Kant,
considera que la razón siempre va a apelar por el fundamento de las cosas. Es por
eso que la investigación científica se ve introducida como una consecuencia de
este afán de la utilización de la razón por la comprensión de las causas,
condiciones o fundamentos de los fenómenos. Si el funcionamiento de la razón no
es limitado por la crítica, tiene a pensar también acerca de la condición de
tres aspectos: la condición de nuestra vida psíquica, la condición del mundo físico
y la condición de la totalidad de los fenómenos, tanto físicos como psíquicos.
La
razón humana tiene, en una especie de sus conocimientos el destino particular
de verse acosada por cuestiones que no puede aportar pues le son impuestas por
la naturaleza de la razón misma, pero a las que tampoco puede contestar, porque
superan las facultades de la razón humana.
Kant
advierte tres posturas para estudiar la razón:
1) Racionalismo dogmático: otorga un valor
absoluto al poder único de la razón, despreciando la experiencia.
2) Escepcionismo: fue presentado por Hume.
Niega las pretensiones absolutas racionales.
3) Irracionalismo: no otorga valor alguna a
la razón.
Dios,
alma y mundo son ideas de la razón, y aunque no proporcionan conocimiento
objetivo alguno, expresan el ideal de la razón de encontrar principios más generales:
como el horizonte, que no puede ser alcanzado, pero que nos indica que hay que
seguir avanzando, abriendo un espacio para el uso práctico de la razón.
Otra
postura para estudiar a la dialéctica está contenida en Fichte, al cual el
impacto del pensamiento Kantiano en su filosofía se ve reflejando en su obra,
es con él, donde el concepto de dialéctica continua desarrollándose al mismo
tiempo que adopta nuevas características en el marco de su percepción critica.
Fichte
refleja en Kant el principio fundamental de su reflexión filosófica: la
libertad de la razón práctica, la cual pasa a ser principio y fundamento de
todo, no sólo de la moralidad, como en Kant, sino también del conocimiento. Es a
partir de aquí cuando Fichte empieza a buscar y hondar más allá del pensamiento
de Kant y y afirma en la recensión de Aenesidemo (1793): “La idea de que una
cosa en sí e independiente de toda facultad de representación debería tener
existencia, un cierto estado; es una fantasía, un sueño, un no pensamiento”
(Fichte, 1965: 57). Si no existe cosa en si, debido a que todo tiene base en la
acción libre del sujeto, la única base para esta acción libre se encontraría en
el Yo.
Para
el, el fundamento de toda experiencia tiene que esta fuera de la misma
experiencia por lo que es necesario separar lo que se encuentra complementado
en la experiencia, la cosa (representado como objeto) y la conciencia (propia
del sujeto), con esto se llega a una filosofía de la cosa e si, o de la
conciencia en si.
La primera
corresponde a la interpretación del conocimiento aun dominada por los dogmas de
cada individuo, mientras que la segunda corresponde la interpretación idealista,
los dos están derivados de la interpretación de la experiencia de cada uno de
los dos elementos.
En
este sentido, la autonomía absoluta de la razón se presenta como una necesidad
frente al rechazo de la cosa en sí, su basamento será la razón misma en cuanto
sujeto. Ahora bien, siendo consecuente con este carácter absoluto que busca
para la razón, Fichte verá que no puede entender el yo que es el sujeto, como
un hecho, como algo dado, por lo que recurrirá al que es el principio
fundamental de su filosofía: la libertad de la razón práctica. (Cespedes, 2014;
102)
Al
igual que Fichte, Schelling parte por analizar la dialéctica tomando como eje
nodal al Yo, aunque desde un ángulo muy distinto al de su compañero, para el la
dialéctica se refleja en un absoluto que refiere a conocer 3 entes primarios,
los cuales son, la razón, el arte y la cultura.
Schelling
se enfoca primeramente en conocer cómo se constituía la maldad en los seres humanos,
se remonta a tratar de buscarlo desde su origen, a lo que sugiere en revisar la
historia del género humano, en la cual se muestra a un hombre que vive en una
edad dorada donde es feliz en la inocencia, feliz en la
ignorancia de las cosas supremas y feliz dentro de los estrechos límites de sus
sentidos. Pero en este estado al ser humano se le plantea la posibilidad de
poder elegir entre diferentes posibilidades. Esto es lo que le conduce a
abandonar el reino de la naturaleza en el que se encuentra y a distinguir entre
el bien y el mal gracias a su razón. Así es como se describe el inicio del mal
moral. Este mal es posible por la libertad que nos proporciona la razón de
poder elegir. (Augusto R, 2009; 41)
La razón
de esto, la encuentra en la audacia y el deseo del hombre en la búsqueda de las
cosa supremas y la aspiración de una sabiduría superior que no necesariamente
tiene permitida, lo que puede interpretarse como oposición de los hombres
contra de Dios, tal como se ejemplifica en múltiples mitos de distintas épocas y
culturas.
Todo
esto puede concluir que en lo que produce el mal es el impulso de la naturaleza
humana en la búsqueda de la felicidad.
Este impulso es el que provoca su deseo de conocimiento y lo que le lleva a
sobrepasar sus límites.
Fichte
y Schelling en su momento hicieron criticas
al autor que se abordara de manera siguiente, Hegel.
Con
su planteamiento de dialéctica tiene como objetivo principal resolver la tensión
entre lo finito e infinito, para él la dialéctica es el devenir mismo de la
realidad gracias al cual lo que es (finito) pasa a ser lo que debe ser
(infinito). Sin embargo, Hegel asume que finitud e infinitud son momentos de
una misma realidad que es absoluta, o, en otras palabras, lo finito incluye lo
infinito y viceversa.
Para
Hegel la dialéctica tiene tres momentos: tesis, antítesis y síntesis. La tesis
es la fase afirmativa, la antítesis es la negación de la tesis y por último, la
síntesis es la negación de la negación, el considerará que este proceso se
repite en todo lo real, en el pensamiento, en la historia del hombre, en el
desarrollo de los seres, etc. y analizó todo lo real desde esta perspectiva
progresiva. La dialéctica hegeliana parte de la intuición de Heráclito de que
todo está en flujo permanente. La dialéctica es un proceso evolutivo que se
repite a sí mismo: cada síntesis se transforma en la tesis de un nuevo
movimiento dialéctico.
La
Fenomenología del espíritu es más bien una especie de anticipación, en la cual Hegel
ensayó compendiar, desde un punto de vista particular, la totalidad de su
filosofía. A diferencia del autor de las tres
Críticas, que mantuvo, en este sentido, un litigio con sus sucesores, para Hegel
estaba enteramente fuera de duda que esta introducción fenomenológica a su
sistema en ningún sentido era el sistema mismo de las ciencias filosóficas
Se
debe de aceptar sin más el esquema hegeliano, según el cual Fichte ha enseñado
un idealismo únicamente subjetivo, y sólo Hegel ha sabido conciliar este con el
idealismo objetivo de la filosofía de la naturaleza de Schelling para
constituir la síntesis del idealismo absoluto. La verdad es que la Doctrina de
la ciencia de Fichte se apoya por entero en la idea del idealismo absoluto,
esto en el despliegue del contenido global del saber cómo totalidad plena de la
autoconciencia. No obstante, debe concederse aquí a Hegel que Fichte ha exigido
más que realizado la introducción a este punto de vista absoluto de la Doctrina
de la ciencia, esto es, la elevación y purificación del yo empírico al yo
trascendental. Pero eso es precisamente lo que Hegel pretende haber realizado
ahora mediante su Fenomenología del espíritu. (Gadamer, 2000; 78)
Hegel
demostró que el yo puro es espíritu,
el cual es resultado del ciclo que tiene el mismo, a partir que deja tras de si
su apariencia como conciencia y autoconciencia de igual forma las figuras
racionales y espirituales que tienen en su lo opuesto de la conciencia. La verdad del yo es el saber puro. Al final
del último capítulo de la Fenomenología sobre «el saber absoluto» surge, por
tanto, la idea de la ciencia filosófica,
cuyos momentos no son ya presentados como figuras determinadas de la
conciencia, sino como conceptos determinados.
Todos
los anteriores filósofos tuvieron gran impacto en el último que revisaremos,
Marx.
Marx
se basó en la dialéctica de Hegel, de quien retomó sus postulados para el
estudio del mundo material existente. Para Marx las relaciones existentes
debían de ser recíprocas, y se debían valorar las influencias sociales que
pudieran existir. Marx, defendía que los valores sociales no se separan de los
hechos sociales, de lo contrario se traduce como inhumano.
Hay
que reparar aquí en una cosa muy importante. Precisamente, Hegel había definido
la dialéctica en la introducción a la Ciencia de la Lógica como “la negatividad interna de las
determinaciones, que es el alma que se mueve por sí misma y que es el principio
de toda vitalidad espiritual y natural”. Así pues, del texto en cuestión
habría que concluir que lo que Marx está rechazando en Hegel es precisamente la
dialéctica. No fue eso, desde luego, lo que mayormente entendió la tradición marxista,
que interpretó más bien que en este famoso texto Marx estaba salvando el método
dialéctico y apartándose del sistema idealista que la mistificaba. Luego, por
supuesto, era muy difícil traducir esta interpretación en algo sensato. Al
final, siempre se volvía a desembocar en lo mismo: lo que Marx, en 1857, no
está dispuesto a aceptar de Hegel es la tesis surrealista de que el “material”
del que está hecho lo real es espiritual. (Fernandez, 2014)
Marx
crítica y rechaza el planteamiento del sistema de Hegel, fundado sobre la
prioridad del sobre la sociedad civil. La diferencia entre los dos es la
concepción metodológica en el análisis de la sociedad y del estado. Para Marx
lo importante es que el estado sea absorbido por la sociedad civil el no
considera al estado como una liberación, sino como una continuación del estado anterior
de naturaleza
Tanto
los hechos como los valores, siempre están relacionados y entretejidos, como
los fenómenos sociales del mundo natural.
El
primer aspecto que explica la dialéctica es que hay una diferencia entre
esencia (verdad de las relaciones de explotación) y apariencia (forma en que se
manifiestan estas relaciones) que moldea a todo el sistema capitalista, lo cual
se expresa en el carácter aparentemente "libre" de las relaciones de
explotación económicas.
Para
poder hacer esto es necesario un punto de partida dialéctico para la
investigación y a su vez una concepción sobre las relaciones entre la teoría
científica y la práctica revolucionaria, en la cual la centralidad de este
concepto filosófico-político moldea lo demás.
.El problema
crítico con Marx y la dialéctica es que se habla de diveros periodos e historias,
pero al mismo tiempo se habla de lo mismo, además que se le da un significado erróneo
a la dialéctica, y sumando que Engels trato de resumir todo el método en 3
simples reglas que lejos de hacerlo de mas fácil comprensión, aumenta los
errores que puede tener.
Heráclito
es el pensador dialéctico mas grande de la antigüedad griega, por eso es
considerado como padre de la dialéctica. La sensibilidad por naturaleza es racional,
por consiguiente, el conocimiento científico, tiene que moverse de la
irracionalidad sensorial a la racionalidad de la insensibilidad.
En
el proceso del conocimiento la contradicción se presenta como la oposición de
la apariencia versus la esencia. En este sentido el conocimiento científico, se
mueve de la apariencia a la esencia. Esta hecha pensamiento se convierte en
lógica y como tal en verdad de los procesos materiales.
La
dialéctica puede ser definida sintéticamente como la ciencia de la contradicción.
Referencias:
·
Vásquez v.. (2016). De la dialéctica de Heráclito
al materialismo dialéctico. 2016,
de blogspot sitio web: http://metodo2013.blogspot.com/2016/02/de-la-dialectica-de-heraclito-la_3.html
·
Navarro Cordón, Juan Manuel y Pardo, José
Luis, (2009)"2 Historia de la filosofía" Grupo ANAYA Pp 180-181
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